Mostrando entradas con la etiqueta Siglo XVI. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Siglo XVI. Mostrar todas las entradas

11 oct 2016

JORNADAS SOBRE HISTORIA DE HORTALEZA, OTOÑO 2016



     Queremos saludar, desde nuestro blog, la iniciativa de las Bibliotecas Públicas Municipales de Madrid, por la programación de unas jornadas para la divulgación de la historia de Hortaleza. Bajo el impulso y organización del director de la biblioteca de Huerta de la Salud -nuestro amigo Juan Jiménez Mancha-  tendrán lugar, del 22 de octubre al 25 de noviembre, conferencias, debates, visitas guiadas por el casco antiguo y la emisión especial de un programa de radio.


     Nos adherimos a las jornadas con la publicación de nuevos artículos, entre los que destaca uno especialmente importante, y cuyo contenido hemos proporcionado a la organización de los actos para que se dé a conocer, al mismo tiempo, en este blog y en la conferencia del día 22 de octubre.  Este pequeño descubrimiento supone una novedad que cambiaría  muchos de los textos escritos sobre la historia de nuestro distrito. 

     Aquí tenéis la programación:


















16 jun 2012

DON LOPE EL OLVIDADO


FIRMA DE LOPE DE DEÇA


A caballo entre los siglos XVI y XVII vivió en Hortaleza  un hombre singular, que compaginó el cultivo de la tierra y el del intelecto: el  humanista Lope de Deza.
Don Lope era segoviano de nacimiento, hijo del superintendente de las obras, ordenadas por el rey Felipe II, en el Palacio Real de Valsaín.
Realizó sus estudios bajo la  tutela de su tío, el teólogo jesuita  Alonso de Deza. Cursó idiomas, retórica y poética en Oropesa, derecho civil y canónico en la universidad de Salamanca, y se graduó como bachiller  en la universidad de Alcalá; tras lo cual, y a pesar de tener preparada una beca para continuar su formación en El Real Colegio de España de la universidad de Bolonia,  abandonó su prometedora carrera, renunciando al ejercicio de su profesión por el rechazo que le producían los personajes que pululaban en el mundo de la administración de justicia.
Atraído por la vida campestre decide establecerse en Hortaleza donde sus padres poseían una heredad, frente a la iglesia. Esta propiedad fue ampliada con otras tierras que aportó su tío, el abad de Santillana,  Gregorio de Deza.
Contrajo matrimonio con Doña Luisa de Galbo, y con el tiempo la familia Deza constituyó  una  extensa y prospera hacienda agrícola cuya producción era vendida en el mercado de la villa de Madrid. No por ello  D. Lope abandonó el cultivo del espíritu, conformando una espléndida biblioteca, dedicándose al estudio de las humanidades  y a la escritura de tratados de derecho, historia o economía.
En 1601 el rey Felipe III trasladó la corte a Valladolid, lo que supuso un duro golpe para la economía de la región. El negocio de  los Deza sufre las consecuencias de esta crisis y Don Lope escribe uno de los tratados que han llegado hasta nosotros, La Razón de Corte. En este libro se destilan los motivos por los cuales la corte debería fijarse, de forma definitiva, en Madrid, y está firmado también  por  Joan de Xerez, que pudo ser escribano de cámara del rey, lo cual aseguraba que el texto fuera leído al monarca. No sabemos hasta qué punto influyó el escrito, pero en 1606 se restituye la corte a la villa del oso y el madroño.
Lope de Deza falleció el 31 de marzo de 1626 a los 63 años de edad y fue enterrado en la capilla familiar de la iglesia de Hortaleza.  Este templo colapsó en la primera mitad del siglo XIX, y entre los escombros se fue el sepulcro de este escritor, borrando así el último vestigio de la existencia de esta familia hortaleceña.

Dejamos aquí un recuerdo a este vecino ilustre con el epitafio que dedicó a su tumba  el  historiador Diego de Colmenares:

Descanso esperando eterno
en este mármol se encierra
Lope Deza, que a la tierra
dio político gobierno:
Noé de España moderno,
si diluvios no venció,
sus campos fertilizó:
Tú, caminante, desea
que leve la tierra sea
a quien tanto la alivió.

R.I.P





Fuentes:

Apuntes Biográficos de Escritores Segovianos / Tomás Baeza y González.
Razón de Corte/ Joan de Xerez y Lope de Deça; estudio y notas de Antonio T. Reguera Rodríguez.
Gobierno Político de Agricultura/ Lope de Deça.





23 mar 2010

YEGUA Y POTRICO


Representación de infantería y caballería cristianas.
Beato de Thompson Morgan.
BIBLIOTECA LEONESA DIGITAL. www.saber.es

La historia que viene a continuación es una de las más interesantes y probablemente más desconocidas de las que he recopilado en torno a nuestro distrito, y se refiere a la forma de expresarse de los antiguos paisanos de estas tierras. Aquí la tenéis:

Don Juan Hurtado de Mendoza, miembro de una destacada familia madrileña descendiente del Marqués de Santillana, publicó en 1550 un libro de poesías titulado “El buen plazer trobado” en el que podemos encontrar el siguiente poema:

Y si de afeyte y máscara gozáys,

Mostrándoos que a virtud andáys conjunto

yegua y potrico más de lo que andáys

y que de la virtud soys un trasunto,

supllicoos yo, pues en un breve punto

el gozo del hypócrita flautado,

que deys a trueco el falso contrapunto

por un buen canto llano descansado.


Tras el poema, el autor se ve en la obligación de explicar la utilización de la expresión “yegua y potrico”, y para ello hace referencia a un viejo cuento de Hortaleza, que promete, además, detallar al final del libro. Es una pena que no podamos conocer como era exactamente la fábula, pues el destino quiso que esta parte no se conservara.

En cualquier caso, lo que si sabemos del cuento es que trataba de una confusión debida a la forma de hablar de los hortaleceños, que habían acuñado esta curiosa expresión (yegua y potrico) para definir la distancia entre su aldea y la villa de Madrid; lo que significaba que el camino era de una legua y un pequeño trecho más, es decir: legua y poquito.
Esta expresión arcaica llevaba a un equivoco divertido, por el que un padrino se presenta a una boda con una yegua y un potro, por haber confundido distancia y equinos.


Dámaso Alonso.

Pero os preguntareis ¿Por qué los de Hortaleza decían yegua en vez de legua?

La respuesta creyó tenerla Don Dámaso Alonso, y en 1960 la expuso en el libro biográfico”Dos españoles del Siglo de Oro”. La teoría, de este lingüista extraordinario, era que esta característica del lenguaje podría ser un resto de yeísmo, fenómeno que se daba, según Menéndez Pidal, en la lengua usada por los mozárabes en la Edad Media, y que consistía en sustituir la “l” por la “y”.

Esta hipótesis nos podría hacer pensar en la posible fundación de Hortaleza, o mejor dicho: Fortaleza (que así se decía entonces), por familias mozárabes.


Torre campanario del monasterio de Távara (Zamora).
Beato mozárabe de Távara.
BIBLIOTECA LEONESA DIGITAL. www.saber.es

Ya sea por herencia de nuestros antepasados mozárabes o por que los de aquí siempre han tenido un sentido del humor a prueba de bombas, ahí quedo la expresión para la posteridad, gracias a un poeta del siglo XVI.

Así que ya sabéis, si os preguntan que dónde vivís, y queréis quedar como verdaderos hortaleceños, podéis responder con desparpajo:

¡A “yegua y potrico” de la Puerta del Sol!





Fuentes:

Dos españoles del Siglo de Oro / Dámaso Alonso.

Buen plazer, trobado en treze discates de quarta rima Castellana…/ Juan Hurtado de Mendoza.

http://www.saber.es/