29 nov. 2008

DON AGUSTÍN

El Dr. Aguntín Calvo Perez (con bastón) el dia de su homenaje. (26-5-1960).
Hace unos días una lectora nos pidió información sobre el doctor Agustín Calvo Pérez. En el programa de fiestas del casco histórico de Hortaleza de 2007 hemos encontrado un texto del Doctor José Maria Obispo Martín que reproducimos a continuación:


"Don Agustín Calvo Pérez, nace en Camarma de Esteruelas en 1894, estudia la carrera de medicina en la universidad de Madrid, licenciándose en el año 1919, pudo disfrutar, entre otros, de las enseñanzas sus profesores los Drs. Achucarro, Simarro, Cortezo y Prieto. Compañeros de carrera destacan los Drs. Carlos Jiménez Díaz, Enríquez de Salamanca y Danvila.

Recién terminada la carrera (1919) ejerce por primera vez como médico en Segurilla, provincia de Toledo, donde desarrolla una gran labor ya que se desarrollo una gran epidemia en la que combatió incansablemente.
En septiembre de 1920 fue nombrado médico Titular del pueblo de Hortaleza (Madrid). La cobertura asistencial la tenia que desarrollar no solo a los vecinos de Hortaleza, sino que se le asignaron los habitantes del pueblo de Canillas y los de los barrios San Fernando, San Pascual y Pandeon, pertenecientes al distrito de Chamartín de la Rosa de Madrid. La zona geográfica que correspondía a Don Agustín abarcaba una superficie de 4 Km. de radio. Los avisos a domicilio y los traslados de consultorio a consultorio los realizaba durante los años 1920 y parte de los treinta a caballo, y posteriormente en un coche marca Ford, conocido por toda la zona como el “Forito de Don Agustín” durante mucho tiempo el único coche del entorno.

A parte de todos los vecinos anteriormente descritos, tenia responsabilidad sobre la salud de los seminaristas y padres paules, que vivían en el seminario de Nuestra Señora de la Asunción, y que durante los años 42-58 llegaron a ser más de 600 personas. Igualmente era el médico del colegio femenino Isabel Clara Eugenia de Auxilio Social donde residían de forma permanente más de 400 personas entre niñas, monjas y tutoras civiles.

Don Agustín estuvo trabajando y desarrollando su actividad asistencial hasta Octubre de 1959, es decir durante años. Han nacido con su ayuda y presencia más de 1.100 niños, ha realizado todas las campañas de vacunación que eran prescritas desde los organismos competentes, indicó muchos tratamientos farmacológicos, pero en su consulta realizaba todos los tratamientos que fueran necesarios desde la colocación de una escayola, sutura y curas de heridas, lavativas, extracción de muelas, reducción de hernias, etc..También actuaba de forense, realizando todas las autopsias que surgieron durante su época, destacando la necropsia realizada a una familia de 5 miembros que murieron en el año 1928 por intoxicación de setas.

Y por supuesto era el jefe y único responsable de la enfermería que se montaba durante los encierros y corridas de toros que se celebraban en Hortaleza durante las fiestas de la virgen de la Soledad.

Por todo lo realizado, los vecinos, un mes antes de su jubilación, crean una comisión para pedir a las autoridades competentes la medalla al merito civil, por todo la labor desarrollada por Don Agustín como médico.

El consejo de Ministros del 4 de Abril de 1960, le concede la Gran Cruz del Merito Civil de Sanidad, entregándose en la plaza que hoy lleva su nombre, el día 26 de Mayo de 1960. Está le fue impuesta en nombre del ministro del interior por el excelentísimo alcalde de Madrid, Conde de Mayalde, en presencia del Director General de Sanidad Dr. Orcoyen, señor rector del seminario de Madrid don Francisco Navarrete, el presidente del colegio de médicos de Madrid Dr. Garrido Lestache. Al acto asistió numerosisimo público que puso de manifiesto todo el afecto y cariño hacia la persona de Don Agustín.

Discursos en el acto de imposición de la Gran Cruz.
Quiero destacar de aquel acto el discurso de Don Agustín, que fue leído por su hijo el Dr. Agustín Calvo Grediaga:

“Queridos amigos: Muchas gracias a todos los que de una u otra forma habéis contribuido a rendirme este inmerecido homenaje que de haberlo sabido antes me hubiese opuesto por creer que en mi vida profesional no hay meritos suficientes para que hayáis pedido y obtenido el tan valioso galardón que me ofrecéis en este acto que tanto os enaltece y honra a vosotros en ofrecerlo como a mí en recibirlo.
Lo frecuente, es que el médico haga entrega total de su vida y se consagre a cuidado de la salud de un pueblo, lo que no lo es, es que ese pueblo sepa apreciar y valorar, lo que significa como los estáis haciendo vosotros. Yo felicito por ello al pueblo de Hortaleza, Canillas así como a todos los barrios en que se desarrollaron mis actividades profesionales.
Prematuramente, mi salud me obligo a dejaros cinco antes de la edad reglamentaria. 40 años he vivido en Hortaleza en vuestra compañía, sabéis, que he compartido en ese tiempo vuestros días de alegría y los de dolor y tanto o más que con vosotros con vuestros padres que en su mayoría, ya rindieron el último tributo en este mundo, a quienes dedico es estos momentos un cariñoso recuerdo.
“QUE BUENOS AMIGOS FUERON”
En ese tiempo he recibido muchísimas atenciones vuestras y si hubo alguna vez cosa desagradable está olvidada y perdonada, yo también os lo pido si involuntariamente cometí alguna falta profesional o de buena vecindad.
Permitidme, que ofrezca este acto a la memoria de mis padres y esposa que durante 32 años me ayudo y compartió todas las alegrías y pesares de mi vida, tanto profesional como privada.
Por último doy las gracias al Exmo. Sr. Alcalde de Madrid, que nos ha honrado presidiendo este acto así como al Exmo. Sr. Director General de Sanidad, al Sr. Teniente de Alcalde del Distrito de Chamartin, al Sr. Alcalde de mi pueblo natal, a compañeros amigos y familiares."


Y la ofrenda de las madres del pueblo de Hortaleza, escrita por Maria Aragonés:
EN NOMBRE DEL PUEBLO DE HORTALEZA

Don Agustín Calvo Pérez
Excelentisimo Doctor
Este pueblo de Hortaleza
Le ofrece este galardón.

Le ofrece este galardón
Y le da las gracias mil veces
Porque todo esto es poco
Para lo que Vd. se merece
Vd. se merece una estatua
De oro, bondad y nobleza
Que la tiene Vd. muy alta
En el barrio de Hortaleza

Se la tenemos que hacer
Entre él mas alto y más bajo
Para darle a Vd. las gracias
De su asistencia al trabajo

Pues Vd. trabajaba solo
Sin practicante ni enfermera
Y visitaba a los enfermos
A cualquier hora que fuera

Pues sí Vd. Don Agustín
Veía grave a un paciente
En visitar noche y día
No tenía inconveniente

Gracias pues Don Agustín
Ilustrísimo Doctor
Pues el barrio de Hortaleza
Lleva a Vd. En el corazón.



Finalizado el acto el Dr Calvo Perez abandona la plaza .

Para terminar, Don Agustín, como le conocíamos en el pueblo, vivió y murió en el siglo xx, siglo caracterizado por el desarrollo científico y técnico de la medicina. Por eso, era un buen médico que conocía los avances de la ciencia y ejercía procedimientos técnicos con destreza y seguridad. Pero además, mantuvo un espíritu humanista de la tradición médica desde la época hipocrática, supo poner sus conocimientos al servicio de las personas del pueblo a las que atendía con dedicación y entrega. Supo encontrar en el quehacer diario una forma de vida constructiva y ejemplar a la comunidad donde trabajaba. Fue referente para muchos, entre ellos sus hijos Agustín y Enrique y para mí mismo. El camino emprendido por Don Agustín es un bello camino, por el que es un orgullo transitar y cuyo fin se intuye feliz."




30 oct. 2008

FRANKENSTEIN

Petrus se escapa

Son estos días de crisis, “hallowines” y fiestas de muertos, tiempos muy propicios para sustos, y no hay nada mejor para erizar el vello, que un buen relato de terror, eso si no tenemos a mano el suplemento de economía del periódico de turno.
Por eso hoy venimos a recordar aquí a uno de los autores mas aficionados a los cuentos de terror. Se trata de Alfonso Sastre, dramaturgo, ensayista, guionista, poeta y Premio Nacional de Literatura.
Entre sus obras más lúgubres destaca Ejercicios de terror, escrita en 1970 y estrenada en italiano, en Roma, en 1978. Uno de los actos de esta obra nos toca muy de cerca pues se titula:
El doctor Frankenstein en Hortaleza.

En esta pieza, que luego fue adaptada como guión cinematográfico por el propio autor, podemos ver como el doctor suizo, después de dar tumbos por el mundo, acaba aterrizando en el pueblo de Hortaleza. Allí, en un viejo caserón, instala su laboratorio y se pone manos a la obra para materializar su nueva y mejorada criatura, usando “retales” de los cementerios de la zona. Vano intento por modelar al hombre perfecto según los criterios de su inventor, pues el nuevo ser, como monstruo que es, no puede estarse quietecito y se dedica a hacer tropelías por el término y pueblos circundantes, aterrorizando a todo el antiguo Partido Judicial de Colmenar Viejo.

Y la obra comienza así:

(Oscuro. Truenos y relámpagos. El frenazo de un coche. Chasquido de una portezuela. A la luz de un relámpago vemos a una mujer que se protege con un impermeable, y la silueta de un caserón viejo, que parece abandonado. La mujer golpea en una puerta. Arrecia la lluvia y la mujer se protege como puede, subiéndose el cuello del impermeable. Por fin se entreabre la puerta y la mujer pregunta:)…………

¿Os apetece seguir leyendo?
Utilizando Internet podéis entrar en la librería de teatro Ñaque, adquirir el libro, y una noche de tormenta sumergiros en esta obra que es mucho más que un cuento de terror.

Y no os olvidéis antes de comprobar si tenéis bien cerradas la puertas y ventanas de vuestra casa……..je., je., je.

29 sept. 2008

LA CHATA

Isabel de Borbón y Borbón (1851-1931),Princesa de Asturias. (12-X-1894, San Ildefonso -Madrid).
Fotógrafo: Fernando Debás. ARCHIVO DE LA NOBLEZA.

Corría el año de 1850 cuando, no sabemos como pero seguro que con gran estruendo, se vino abajo la vieja iglesia de Hortaleza, dejando a los vecinos con la boca abierta y sin un lugar adecuado para celebrar los ritos católicos.
Para la construcción de un nuevo templo tuvieron que pasar veintitantos años de dimes y diretes. Tres arquitectos intervinieron en el proyecto, pero al final se llevo el gato al agua el joven Enrique María Repullés y Vargas que con el tiempo se convertiría en un afamado arquitecto.




Don Enrique solucionó con imaginación y maestría el problema que se le presentaba y proyectó una iglesia amplia y de poco presupuesto, reproduciendo por primera vez, en una construcción religiosa, el estilo que luego se llamó neo-mudéjar.
Como podéis suponer la tardanza en la construcción del nuevo templo se debió sobre todo a la falta de fondos, pero al final la Junta que se constituyó para la reedificación de la iglesia consiguió inaugurar su flamante y “modernísimo” edificio.
Contó para ello con una gran ayuda que despejó el camino de obstáculos burocráticos, y puso a todo el mundo “a favor de obra”. Nos referimos a la mismísima Princesa de Asturias, apodada por el pueblo “La Chata”.
Aquí os transcribimos un anuncio que apareció en “La Ilustración Española y Americana” para recaudar fondos.
SUSCRIPCIÓN PUBLICA
PARA LA EDIFICACIÓN DE LA IGLESIA DE HORTALEZA

La Junta local constituida para la reedificación de la iglesia parroquial de la villa de Hortaleza, la cual ha carecido de templo católico por espacio de veintidós años, se dirige por nuestra mediación a las personas verdaderamente cristianas, en especial a las señoras, para que contribuyan con su óbolo, por modesto que sea, a aumentar la cantidad destinada a sufragar los gastos de las obras necesarias, a fin de que se celebren en dicha iglesia lo mas pronto posible los oficios divinos.


S.A.R. la Serma. Sra. Princesa de Asturias, que concedió hace pocos días una audiencia al arquitecto señor Repulles y Vargas, autor del proyecto de reedificación y director de las obras, se ha dignado declararse Protectora de las mismas.

Los donativos se reciben en el establecimiento de la joyería del Sr. D. Celestino Ansorena, joyero de SS. MM y AA., Madrid (Carrera de San Jerónimo, 2).


Curioso ¿verdad?. ¡Ah! Se me olvidaba que D. Celestino Ansorena recogía los donativos, porque él mismo tenía casa en Hortaleza, muy cerca de la Iglesia de San Matías, (según me contó no hace mucho tiempo un buen amigo).







31 ago. 2008

LISTER




Grupo de soldados y campesinos. Hortaleza./Marí (Archivo Rojo-Ministerio de Cultura)

Hace algún tiempo encontré en Internet una referencia a nuestro distrito en un texto sobre la guerra civil. Era un extracto de un libro titulado: “Una larga caminata. Memorias de un viejo comunista” (LA INSIGNIA), el párrafo en cuestión trata sobre la estancia de tropas de la 11Aª división del ejército de la II República en Hortaleza y dice así:
“Donde sí, en cambio, ayudamos de veras a la recolección fue en Hortaleza, un pueblo de Madrid donde acampamos mientras nos preparábamos para la próxima operación. El caso es que faltaba mano de obra, los mozos estaban en la guerra, como nosotros, pero lejos de allí, y la República necesitaba pan. Nuestros soldados dejaron por unos días sus fusiles y empuñaron las hoces: también lo hicieron Líster y Santiago, con todos sus galones. Así se ganaban el nombre y la fama de Ejército Popular.”



Lister y Santiago Alvarez, examinando la labor de sus soldados.Hortaleza./ Marí. (Archivo Rojo-Ministerio de Cultura)




Ya conocíamos el acuartelamiento de las tropas de Lister en Hortaleza, lo novedoso es que ahora contamos con imágenes que ilustran exactamente los hechos a los que se refiere el texto, además de una galería de retratos de oficiales de la división, tomados por el mismo fotógrafo. Si queréis verlas las encontrareis en el fondo fotográfico de la Junta Delegada de Defensa de Madrid, denominado también “Archivo Rojo”, en el Portal de Archivos Españoles (PARES) (buscar fotógrafo Mará). Toda una sorpresa y un verdadero viaje en el tiempo.
Quiero aprovechar que nos referimos a esta época y a este lugar, para contaros un hecho de guerra que me relataron testigos presenciales. Fue en la “Huerta de la Salud” donde se dio uno de esos capítulos de heroísmo anónimo que solo se ven en las guerras. Las tropas de Franco ya habían entrado en el pueblo, pero desde una de las altas torres de la finca de labor se abría fuego de ametralladora, impidiendo dar por concluida la toma de la plaza. El responsable era un único soldado de la República, que negándose a rendirse, se hizo fuerte en el nido de ametralladoras que se había ubicado en lo alto del granero de la finca. Bien surtido de munición el valiente soldado mantuvo a raya, durante varios días, al enemigo. Hasta que por fin lograron acercarse, para subir y darle muerte.

 [20-10-2010
He encontrado una carta remitida, al General Líster, por la colectividad de trabajadores de la tierra de Hortaleza (U.G.T.) , que dirigía en aquella época mi bisabuelo Manuel Marín, el que fue mayoral de “la Huerta de la Salud” con la familia Tobar. Creo que es de interés y complementa la información de este articulo. Dice así:

Al camarada comandante Líster: Salud.
Viendo la buena voluntad con que los soldados de tu División se nos ofrecen para ayudarnos a recoger la cosecha que está seca, durante los días que ellos están en la retaguardia, te dirigimos la presente para decirte que, por lo de hoy, vengan solamente treinta o treinta y cinco camaradas que sean hábiles, pues si necesitamos más ya os avisaremos, ya que vemos con tanta alegría que todos los soldados de tu División quieren ayudarnos. Probablemente te pediremos también algunos para hacinar las mieses.
Te saludamos a ti y a todos tus soldados, quedando tuyos y de la causa.

Salud y República. Por la Colectividad de Campesinos de Hortaleza.
10 de Junio de 1937.

SELLO: “La Animosa”, Sociedad de Obreros Agricultores de la Tierra de Hortaleza. Madrid]

27 jul. 2008

ZAPATONES


Equipo juvenil de Hortaleza (Luís Aragonés de pie en el centro)


Ayer, la selección española de fútbol se clasificó para la final de la eurocopa.Y me veo en la obligación de rendir aquí un pequeño homenaje a un gran deportista que ha dado Hortaleza. Me refiero, como ya habréis adivinado, a Luís Aragonés ("El Plomos") un futbolista que ha llevado adosado a su nombre el de nuestro distrito.
La aparición de un deportista como Luís no es una casualidad y surge de la gran afición futbolística que ha existido, desde siempre, por estos lares. Aun recuerdo las mañanas dominicales de partido en el mítico campo del “Club Pinar de Hortaleza”.
Aragonés no era el único que jugaba bien, otros compañeros suyos simplemente no hicieron carrera deportiva.
Enhorabuena señor entrenador, le quiero decir que puede lucir con orgullo el sobrenombre que ostentó, en otro tiempo, su hermano Matías. Para el mundo del fútbol ya siempre será “El Sabio de Hortaleza”.

1 jun. 2008

LA VILLA. 1888

“Sobre un alto o pequeña elevación, en terreno cortado por valles y algunos barrancos, se halla edificado este pueblo. Aunque bastante accidentado, tiene algo de alegre y risueño su horizonte; disfruta de cielo despejado, empañado tan solo por las nubes del verano y las escasas nieblas del invierno...

Su clima es benigno y delicioso en primavera y el otoño, padeciéndose algunas pulmonías y varias fiebres catarrales originadas por los intensos fríos del invierno…
Posee dos fuentes de ricas aguas potables, una dentro del pueblo, llamada Bomba, y otra sin nombre propio, en el camino de la Charca Juana. De la primera es de la que se surte el vecindario para su uso ordinario…

En el último censo figura este pueblo con 150 vecinos y 635 almas. Tienen edificadas hoy 168 casas, entre la cuales se distinguen la del Conde de Torre Pilares, la de D. Javier de Quinto, y la de D. Joaquín de la Torre. Hállanse agrupados estos edificios en las calles tituladas Astial, de la Iglesia, Barrionuevo, de la Fuente, del Cuartel, de la Lechuga, de Rusia, de Alcobendas, de las Norias, de la Taberna, del Quinto, de Madrid, de Burgos y Alta, con la plaza denominada de la Constitución. Tiene además fuera del radio del pueblo la casa palacio, rodeada de monte, conocida con el nombre de La Moraleja”

Antonio Marín (1888)


Extraído del libro: “Historia del distrito de Hortaleza”de Fco. Javier Pastor Muñoz



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