Marquesa de Santa Cruz de Francisco de Goya Museo del Louvre. |
Don José de Silva contrajo matrimonio en Viena con Mariana von Waldstein, una aristócrata de 18 años a la que sacaba la friolera de 30 años. Después de pasar por Versalles para visitar a la Reina María Antonieta emprendieron viaje a Madrid, llegando en pleno mes de julio de 1781. De inmediato se trasladaron a su casa de campo, donde la joven austriaca disfrutó de su primer veraneo en Hortaleza [1] .
La nueva marquesa de Santa Cruz causó onda impresión en la
corte madrileña por su inteligencia, belleza y alegría. De grandes dotes para
la pintura, fue académica y directora honoraria de la Real Academia de San
Fernando. Trabó amistad con Goya siendo
retratada por el pintor en un lienzo que hoy cuelga de las paredes del museo del Louvre. En
la pintura vemos a la señora vestida de maja, sobre un fondo campestre, mirando
al espectador entre desafiante y risueña.
El matrimonio tuvo cuatro
hijos: tres niños y una niña. Esta última, María Ana de Silva Bazán y Waldstein, se casó a los 15 años con el futuro
Duque de Frías, de la familia que fue propietaria de la vecina Huerta de la
Salud y
es la adolescente que pintó Goya en el cuadro titulado la Condesita de
Haro.
Mientras el marques se dedicaba a sus quehaceres, Doña Mariana vivió la vida intensamente, cultivando la amistad con gran discreción. Entre sus “íntimos” figuran: El banquero Cabarrús, creador del Banco de San Carlos, embrión del Banco de España; los embajadores de Francia Felix Guillermardet y Lucien Bonaparte; y el escritor inglés William Beckford. Algunos de ellos gozaron de la tranquilidad de la quinta hortaleceña.
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María Ana Silva-Bazán y Waldstein, condesa de Haro. Francisco de Goya. |
Mientras el marques se dedicaba a sus quehaceres, Doña Mariana vivió la vida intensamente, cultivando la amistad con gran discreción. Entre sus “íntimos” figuran: El banquero Cabarrús, creador del Banco de San Carlos, embrión del Banco de España; los embajadores de Francia Felix Guillermardet y Lucien Bonaparte; y el escritor inglés William Beckford. Algunos de ellos gozaron de la tranquilidad de la quinta hortaleceña.
En 1802 muere Don José, y los herederos ponen a la venta la posesión
para no tener que asumir el alto coste de su mantenimiento, que se cifraba en tres
veces lo que se obtenía por su explotación como granja.
La marquesa viuda marcha a Italia, donde recibe los honores
como pintora de las academias de Florencia y Roma. En esta capital falleció en 1807
Mariana von Waldstein última gran aristócrata que habitó el palacio de
Buenavista de Hortaleza.
(Continuará)
[1] Viera y Clavijo, José de . Cartas Familiares.... Santa Cruz de Tenerife, Imprenta, Litografía y Librería Isleña, 1849
[1] Viera y Clavijo, José de . Cartas Familiares.... Santa Cruz de Tenerife, Imprenta, Litografía y Librería Isleña, 1849