29 jul 2009

PSOE

Sello de la Agrupación Socialista de Hortaleza. 1936

Existen dos formas de conocer la memoria de los pueblos, una es paseando por sus calles y ver como las piedras de sus edificios nos cuentan viejas historias, y otra sumergirse en el estudio de sus documentos históricos. Por desgracia, de la Hortaleza antigua no queda mucho, conservándose el trazado de sus calles y algún vestigio arquitectónico. Por eso, los documentos relacionados con su historia, tienen un gran valor.

Hoy os traigo la transcripción del acta de constitución de la Agrupación Socialista de Hortaleza. Un curioso documento de 1936 en el que figuran los nombres de algunos ciudadanos que se unieron con la ilusión de mejorar la sociedad a través de la libertad y la justicia.



Con mi agradecimiento a D. Luis Casillas



Callejuela del Mediodia
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29 jun 2009

TOBAR


El otro día me acerqué al casco histórico para charlar con un amigo que conoce bien la Huerta de la Salud, pues quería escribir algo sobre la última época de la finca, y me faltaban algunos datos. La verdad es que no conseguí gran cosa, como ya me imaginaba, sobre todo en lo que se refiere a uno de sus últimos propietarios, Don Pedro Tobar, pues siempre se encuentra un cierto misterio cuando se trata de este personaje.




Por entonces se publicó en los periódicos la noticia de la aparición, en perfecto estado, de una película de los comienzos de la II República Española. No perdí tiempo y busque el video en Internet.
Es un documento impresionante con una extraordinaria calidad de imagen y sonido. Andaba yo pensando en la frescura que destilaba el reportaje a pesar de los años y en como aquellos personajes históricos volvían a la vida por la magia del cine, cuando de repente, apareció él, el mismísimo don Pedro Tobar, con sus largas barbas. Ahí estaba levantando acta de la cesión de la Casa de Campo al pueblo de Madrid el 6 de mayo de 1931, entre el ministro de hacienda Don Indalecio Prieto y el alcalde Don Pedro Rico. Ceremonioso y con cierto nerviosismo, Tobar inicia el aplauso a los discursos de los políticos. ¡Vaya papelón!, él, que había donado 25 pesetas para un monumento a Alfonso XIII, rodeado de tan altas autoridades de la República.





El caso, es que “la aparición” me ha animado a escribiros este pequeño texto sobre el “duque de Tobar” ( como le llamaban en Hortaleza) y su gran proyecto. Fue abogado y decano del Colegio de Notarios de Madrid, refundador de la antigua quinta de la Huerta de la Salud, que adquirió, junto con las tierras que de ella dependían, en 1894. Esta abultada hacienda fue acrecentándose de manera sistemática a lo largo de los años, unas veces mediante la compra de tierras, otras veces las propiedades se adquirían como la garantía de pago de préstamos que él mismo concedía a agricultores, que finalmente no podían satisfacer su deuda, y otras aplicando sus conocimientos de las leyes, como así fue en el famoso pleito que ganó en el juzgado de Colmenar Viejo (sentencia del 10 de septiembre de 1925), contra el Ayuntamiento de la villa de Hortaleza, por el cual, el Arroyo Valdebebas y su entorno paso a ser de su propiedad. La cuestión es que, de una u otra forma, reunió una inmensa extensión de terreno para alimentar su gran proyecto, la que fue una de las industrias agropecuarias más avanzadas de su tiempo, donde se aplicaban las últimas tecnologías tanto en sistemas de producción como en maquinaria agrícola, y en la que trabajaban, en diferentes oficios, numerosas familias.
 

El corazón de esta industria que, según las estaciones del año, llegaba a tener una actividad febril, se encontraba en una de las propiedades que pertenecieron al Duque de Frías, la Huerta de la Salud. Allí alrededor de la vivienda familiar se fue edificando, en el primer cuarto del siglo XX, un gran complejo, en el que podíamos encontrar: almacenes de todo tipo, graneros, un silo, caballerizas y cuadras, una gran alberca, abrevaderos para el ganado, norias de abundante agua, viviendas para los empleados, etc... También, fuera del recinto, esparcidos por el término, se contaban algunas construcciones para la guarda del ganado y el almacenamiento de aperos de labranza.
 

Pero entre todos los edificios que mando construir el que mas destacaba era el conocido como “mirador”, una altísima torre palomar donde según dicen, se guarecían las palomas de los contornos y hasta de la Plaza de Cibeles. Esta magnifica torre que marcó el perfil del pueblo durante casi todo el siglo XX, se divisaba desde muchos kilómetros a la redonda y desde lo alto Tobar, además de vigilar sus propiedades, se entretenía divisando el torreón de unas casas que poseía en la Puerta del Sol.
 

 
Tanto los innovadores métodos constructivos que se aplicaron, a base de hierro y hormigón, como la concepción estética de los edificios, hacían que hortaleza pudiera presumir de tener en su trama urbana un conjunto situado a la vanguardia arquitectónica de esos años.
Por desgracia el "Plan Especial de Protección y Conservación de Edificios Histórico-Artísticos de la villa de Madrid", ya en democracia, no salvó estas edificaciones que daban carácter al casco histórico, obra de este terrateniente,que fue figura omnipresente en la Hortaleza de finales del XIX y principios del XX.
Fuentes: Madrid (Hortaleza-Vicalvaro) / Teresa Perez Higuera. Historia de Hortaleza /Francisco Javier Pastor Muñoz.

31 may 2009

ARNICHES

Retrato de Don Carlos Arniches

Entre los personajes que tuvieron el privilegio de disfrutar de la belleza y la quietud de la “Huerta de Mena” se encuentra uno de los dramaturgos mas populares del siglo XX, Don Carlos Arniches.

La familia Arniches fue una de las propietarias que tuvo esta Quinta a lo largo de su historia, utilizándola como segunda residencia de 1922 a 1927, año en que toda la familia, excepto los hijos José María y Fernando, ya casados, partió a un largo viaje por gran parte de Europa, a la vuelta del cual, en 1930, cambian Hortaleza por El Escorial como lugar de veraneo.

Durante sus estancias en Hortaleza,a Don Carlos, además de dar paseos por el campo, le gustaba recibir visitas en su casa, llegando a hacerse famosas las reuniones y fiestas a las que acudían personajes del mundo del teatro y la literatura. Don Valeriano León, actor de teatro y cine, que cosecho grandes éxitos interpretando obras de Arniches, nos relata en una entrevista para Radio Nacional de España en 1946 como eran las meriendas en la finca, que años más tarde fue rebautizada como “Los Almendros”:

«Pródigo con los suyos y generoso con todos. Las meriendas de su finca de Hortaleza eran famosas. Filetes para unos; tortilla o huevos fritos para otros; chocolate, café o té con leche; quesos de todas clases: lo que cada cual de los veinte o treinta deseara. La merienda suya por aquel entonces se reducía a una cucharada de bicarbonato, que, naturalmente, degustaba rápidamente, y, entre cuento y cuento, un paseíto alrededor de la mesa con un abanico (sombra y aire) para ahuyentar los mosquitos»

Don Carlos que, según se cuenta, era un hombre cariñoso y simpático, tuvo relación y trato, a lo largo de esos años, con algunos vecinos del pueblo, a los que observaba con atención buscando inspiración para sus personajes.
El doctor Enrique Calvo Grediaga, hijo del médico Titular del pueblo de Hortaleza en aquella época, (el reconocido Don Agustín Calvo), me contó que, según su padre, a Arniches le gustaba poner a sus personajes los nombres mas sonoros de los vecinos de Hortaleza y particularmente le divertía recoger la expresiones mas castizas de estos para trasladarlas a sus obras.


Cartel de la pelicula el Padre Pitillo


El mismo don Carlos Arniches nos lo cuenta refiriéndose a uno de sus personajes mas famosos: “El Padre Pitillo”, que da nombre a la obra que se estreno en el Teatro Cómico de Buenos Aires en 1937,y que obtuvo tal éxito, que se llegó a las 400 representaciones:

«El padre Pitillo existe. Yo lo conocí en Hortaleza, un pueblecito próximo a Madrid, adonde iba a descansar, algunos días, entre árboles y flores, para buscar el aislamiento y la paz del campo. Era un sacerdote castellano, algo mas joven que el personaje de la comedia, pero con el mismo carácter. De una gran bondad, inspirado por un verdadero espíritu cristiano, este cura se desvivía por crear en el pueblo un ambiente de tolerancia, aplacando a los exaltados de uno y de otro ideario, para que todos lograran vivir y trabajar en paz.» (La nación, 2 de junio de 1937)

La obra fue “retocada” para suavizar al personaje y cambiar algunos diálogos, para así poder pasar la censura de la dictadura franquista. Estrenándose en el Teatro Lara de Madrid el 6 octubre 1939, fue llevada al cine por Juan de Orduña en 1954.

Cuántos de nosotros hemos visto esta película, sin adivinar que el verdadero Padre Pitillo se paseaba por las calles del viejo pueblo de Hortaleza.

Vista aérea de parte de la Huerta Mena.
A la derecha casa de Arniches, a la izquierda
 casa de los guardeses de la finca.







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La parte mas frondosa de la "Huerta Mena" fue mutilada por la M-40.

30 abr 2009

MATALOBOS

Dios nos libre de tan amargo lance. Goya.
Metropolitan Museum of Art. Nueva York.

Aquí tenéis el caso de dos pobres diablos que abandonaron su honrado trabajo de albañiles para dedicarse al floreciente negocio de los salteadores de caminos. Puede que les obligara la necesidad, dada la penuria en que se encontraba la población a causa de la guerra, o les movió la búsqueda del “dinero fácil”, el caso es que sus nombres terminaron en letra impresa en el Diario de Madrid del 18 de Julio de 1810, como podéis leer a continuación:

Diario de Madrid
Miércoles 18 de julio de 1810


Francisco Mateo, natural de S. Sebastian de los Reyes, de 28 años, soltero, jornalero, y residente en esta corte. Tomas de la Cruz, conocido por Matalobos, de 27 años, casado, peón de albañil, vecino de esta villa; estos hombres abandonaron sus respectivos destinos a principios de mayo próximo pasado; y habiéndose dedicado a cometer insultos en los caminos públicos, han sido presos y acusados de los crímenes siguientes:
En la tarde del día 12 de dicho mes, caminando Eusebio Aguado desde esta corte para su pueblo de Hortaleza, poco antes de llegar a el le asaltaron, sorprendieron, y amenazaron con un arma de fuego y otra blanca; y habiéndole registrado, le robaron quanto dinero llevaba.
En el siguiente día 13 cometieron iguales insultos, con las propias armas y en el mismo camino, con Juan Torrejón y su sobrina Francisca Palomar, vecinos de dicho lugar de Hortaleza, a quienes después de haberles registrado y robado el dinero que llevaban, lo executaron también de diferentes ropas, con las quales han sido aprehendidos los agresores.
El 19 de dicho mes, dirigiéndose desde esta corte á la villa de Hortaleza Esteban Rodríguez y D. Juan Rubio, alcalde y escribano en este pueblo, fueron igualmente sorprendidos, y amenazados con las armas indicadas; por no llevar dinero alguno, les robaron una capa de paño fino y dos pañuelo, que vendieron posteriormente en esta corte; cuyos efectos pudieron ser recogidos, resultando su procedencia de los mismos agresores.
Todos estos hechos aparecen plenisimamente justificados por las declaraciones y reconocimientos de los robados, por la confesión del Tomas de la Cruz, (alias Matalobos), y por otros convencimientos que resultan de la causa que se les formó; acreditándose además en la misma la mala conducta é inaplicación de ambos cómplices, y el haber sido con anterioridad el expresado Matalobos procesado y castigado por ladrón en tres distintas ocasiones.
Por todos estos méritos la junta criminal extraordinaria de esta corte, con audiencia de los mismos reos, les ha condenado en la pena ordinaria de muerte, que han sufrido en el dia10 del corriente mes, llevando al suplicio pendiente del cuello un letrero que manifestaba al publico sus delitos.


Seguro que habréis apreciado la desproporción entre la condena y el delito, pero tenéis que tener en cuenta que estaba prohibida terminantemente la posesión de cualquier tipo de arma, pues se encontraba en vigor la orden de 29 de diciembre de 1808 que decía así:

“todo vecino de Madrid o español, que se encuentre en las calles con un puñal u otra arma cualquiera y todo habitante que hubiese atentado contra la vida de un individuo del exército francés o aliado, o de un español, será arrestado, entregado a una comisión militar y castigado con pena de muerte”

Además en el real decreto de 12 de Abril de 1810 el crimen de robo en camino se condenaba con la pena de muerte.

No se puede saber por qué. Desastres de la Guerra. Goya.


Los desgraciados murieron como veis en la ilustración, pues un real decreto del rey José I “democratizó” la forma de ser ejecutado, dando acceso a todo condenado a muerte a “recibir garrote”, un instrumento del que antes solo podían “disfrutar” las clases más acomodadas, y que según les parecía proporcionaba una muerte más dulce y civilizada.
Entre 1810 y 1812 podemos encontrar en el diario de Madrid más de 40 noticias de ejecuciones. Alguno murió por la tenencia de la típica navaja que servía para picar tabaco o para cortarse unas lonchas de queso. ¡Qué Barbaridad!

Por una navaja. Desastres de la Guerra. Goya


Y lo más sorprendente de todo este asunto es que los hechos tuvieron lugar en algún tramo de la actual Calle de López de Hoyos, el camino que desde siempre ha unido Madrid con Hortaleza.





Fuentes: http://goya.unizar.es/


29 mar 2009

EL ARBOL DEL REY

. Reina María Cristina y su hijo Alfonso XIII.

Corrían los años setenta del pasado siglo, cuando la asociación de vecinos “La Unión Hortaleza” organizó, con cierta urgencia, una merienda campestre.
El motivo era que el viejo pinar de la calle López de Hoyos se encontraba en serio peligro de desaparición, los especuladores habían puesto sus ojos en él y querían talarlo para construir unos bloques de viviendas.
Llegado el día nos fuimos a la arboleda con la bota de vino y la tortilla de patatas. La concurrencia formaba un grupo no demasiado numeroso pero realmente festivo y se respiraba cierto aire de romería popular.
Entre nosotros se encontraban los cantantes Ana Belén y Víctor Manuel que también querían solidarizarse con la causa del pinar, pues vivían no muy lejos en una de las colonias de “La Prospe”. Como ya podéis imaginar después de comer, nuestros amigos los artistas agarraron la guitarra y sobre un pequeño escenario que se había improvisado interpretaron sus canciones, que todos acompañamos a coro.
Como ese día vino con nosotros mi abuelo Jonás, decidimos alejarnos del bullicio para dar un paseo entre los pinos centenarios, y en la conversación surgió mi pregunta: ¿Abuelo, por qué este bosque se llama “Pinar del Rey”?. El me contesto que no sabia el origen de ese nombre, pero que siempre se había oído, que uno de aquellos arboles había sido plantado por el rey Alfonso XIII.
Desde aquel día, “El Árbol del Rey” quedo como un mito grabado en mi imaginación y tuvieron que pasar muchos años para descubrir que no se trataba de ninguna leyenda.
La historia de ese árbol, es la historia del nacimiento de nuestro querido pinar, en el dia de la celebración de la "Fiesta del Árbol” más multitudinaria de la ciudad de Madrid.

Aquí tenéis uno de los multiples anuncios y avisos que aparecieron en la prensa de aquella época.

La fiesta del árbol

El secretario de la Comisión organizadora de dicha fiesta que, como ya saben nuestros lectores, será costeada por la Diputación y el Ayuntamiento, y fue iniciada por aquella, ha recibido contestaciones de la mayoría de los colegios oficiales y particulares, adhiriéndose a tan hermoso pensamiento.
Ultimados los detalles, solo se espera que S. M. la Reina, patrocinadora desde un principio de la fiesta, señale el día de su celebración.
La plantación, en la cual tomaran parte dos mil niños y en primer término S.M. el Rey D. Alfonso XIII, se verificara en el camino de Hortaleza, en el sitio llamado Cerro del Centinela.
A los niños que concurran a la fiesta, se les obsequiara con una suculenta merienda, entregándoseles también una medalla conmemorativa.
Los señores Fernández Shaw y Chapi han compuesto un himno, que se cantara en este acto.
Se publicara además el día en el que se verifique éste una hoja literaria con artículos que llevaran conocidas y acreditadas firmas.
Con tales preparativos no podrá menos de resultar magnifica y solemne la fiesta del Árbol.


Y esta es, casi en su integridad, la crónica publicada por el periódico : “La Iberia”


LA FIESTA DEL ARBOL

La salida
Desde las ocho de la mañana se veía ya en la Puerta del Sol un movimiento de niños vestidos de gala y luciendo la medalla conmemorativa de la primera Fiesta del Árbol.
Los colegiales, acompañados de sus respectivos profesores, se situaban en las aceras aguardando la hora de marchar.
Los carruajes que habían de conducir a los niños al lugar de la fiesta se situaron en la calle Mayor.
Eran en total 44 jardineras y llevaban en cifras grandes el número de escolares que cada una habría de transportar.
A las diez de la mañana salio la primera expedición infantil.
La banda y orfeón del Hospicio y la banda de San Bernardino, situadas en la acera del café de levante, interpreto mientras los niños subían a las jardineras varias piezas musicales, entre ellas el bonito pasacalle infantil “El Oso y el Madroño”, compuesto expresamente para la fiesta por el maestro Sr. Espinosa.
El aspecto que presentaba la Puerta del Sol en aquellos momentos era animadísimo.
Los balcones estaban llenos de gente, y mucha mas se agrupaba al paso de los coches que conducían a los regocijados chiquitines, muchos de los cuales llevaban hatillos y cestas con merienda.
A cada viajero se le entregaba un plano del punto donde se iba a celebrar el festival.
Cuidaban del buen orden el capitán del cuerpo de seguridad Sr. Borja y el inspector de la delegación de distrito.
Presenciaron la primera expedición, a más de una compacta concurrencia, el presidente de la diputación Sr. España, el secretario de este Sr. La Torre, el diputado provincial y arquitecto Sr. Belmás y el secretario del circulo obrero Sr. Ducazcai.
A las doce aproximadamente acabaron de salir los últimos coches que transportaban escolares, pero no cesó el movimiento de vehículos, sino que, por el contrario, aumento extraordinariamente por los que se dirigían hacia la Prosperidad.

Plantando los árboles. Detalle del grabado de Comba para la Ilustración Española y Americana. 1896

En el cerro del Centinela
Verdaderas avalanchas de vehículos y de peatones engrosaban a cada momento los compactos grupos que se dirigían por la falda del cerro y por los caminos que a el conducen.
A uno y otro lado de la carretera, en el cerro y en todos aquellos dilatados terrenos, había multitud de familias merendando y haciendo caso omiso del vendaval que soplaba y del polvo que convertía el aire en irrespirable.
Los niños manifestaron ruidosamente su alegría al contemplar aun desde larga distancia las banderas y gallardetes del cerro, adivinando que allí estaban los respectivos arbolitos.
Así es que al llegar, lo primero de que se ocuparon fue de buscar el que a cada uno le correspondía plantar.
En el terreno donde ha de enclavarse la barriada que proyecta la compañía Madrileña de Urbanización, veíanse porción de banderitas y gallardetes.
Casi todas las casas del barrio de la Prosperidad lucían colgaduras y banderas, y la multitud de merenderos, despachos de refrescos y bebidas, buñolerias y otros tenderetes improvisados por las inmediaciones del cerro, lucían también banderas y adornos de colores vivos que abrillantaban el conjunto…

…en la cumbre del cerro se había hecho una meseta, instalándose en la parte norte de ella un pabellón de madera, destinado para que la Real Familia asistiera al acto.
Constaba el pabellón de tres cuerpos; pórtico, al cual daba acceso una gradería, un salón largo y un gabinete con tocador. Las paredes estaban cubiertas con hermosos tapices.
En el salón principal habla una mesa con bouquets de flores y una bandeja con dulces para obsequiar á las augustas personas. Frente a esta mesa otra de escritorio, con tintero y pluma comprada exproceso para que se firmara el acta, que se hallaba en una elegante cubierta de papel…

Desde la puerta de la caseta hasta el árbol del rey, cubrían el suelo preciosas alfombras.

El árbol del rey
Estaba frente por frente a la caseta y ostentaba en su cartela el numero uno.
El árbol del rey es un lindo bonetero de metro y medio de altura; a ambos lados había dos pequeños montones de tierra.
Limitaban la meseta dos filas de sillas formando herraduras, y distribuidos por aquella y la falda del cerro, estaban todos los arbolitos con estacas guiones indicando los números de los de cada sección y además con su numero correspondiente cada uno.


El reparto de las provisiones. Detalle del grabado de Comba para la Ilustración Española y Americana. 1896

Las meriendas
Transportadas en dos camiones, desde los cuales se les entregó á los pasantes y éstos las distribuían a los colegiales.
Estos obsequios, costeados por la Diputación y el Ayuntamiento, se componían de unas rajitas de salchichón, otras de lengua, de jamón, un pastel, una naranja y un panecillo, todo encerrado en una cajita de cartulina.
Los niños se esparcieron alegremente, y aquellos, que poco antes sólo se ocupaban de los arbolillos, se pusieron a merendar.
El efecto entonces era delicioso. Por donde quiera que se dirigía la mirada había encantadores grupos de niños sentados en el césped, consumiendo el contenido de la cajita pero sin alejarse mucho de sus respectivos árboles y palas.
Los niños del colegio de San Ildefonso formaron un gran corro en torno de sus profesores y comieron también la merienda, consistente en tortilla de jamón, dulces y fruta.
Las dos bandas, la del Hospicio y la de San Bernardino, amenizaron la comida campestre…

Distribuidos convenientemente para el buen orden de la fiesta había en aquellos lugares 572 agentes de seguridad a las órdenes del coronel Morera, 200 guardias civiles de infantería y muchas parejas de caballería del 14º tercio.

A las dos de la tarde
Los ministros de Gracia y Justicia y Fomento llegaron a la hora indicada, al propio tiempo que el arzobispo de Madrid –Alcalá, el gobernador civil, señor conde de Peña Ramiro, los embajadores de Francia, Italia, Austria y Alemania, el alcalde, el señor conde de Montarco, y el rector de la universidad central, que juntamente con el presidente de la diputación, señor España; los señores…

También se hallaba la ambulancia de la cruz roja entre las personas que aguardaban a los reyes…

Llegada de SS. AA.
A las tres en punto llegaron las infantas doña Isabel y doña Eulalia, siendo recibidas por el elemento oficial.
S.A. la infanta doña Isabel participó que su majestad la Reina no podía asistir por hallarse ligeramente indispuesto su augusto hijo.
SS. AA. pasaron al pabellón, en donde fueron obsequiadas con dulces y preciosos ramos de flores.
Transcurridos diez minutos, SS. AA., seguidas del elemento oficial, se dirigieron al ciprés destinado a S. M. el Rey y echaron dos paletadas de tierra, interin las bandas y escolares entonaban el magnifico himno de Chapi y Fernández Shaw. (Compuesto para la ocasión)
Seguidamente se levanto acta de la ceremonia, cuyo documento había redactado el secretario de la diputación Sr. Pozzi, firmando sus altezas y después Varias distinguidas personas que habían concurrido.
SS. AA. RR. Las infantas Dª Isabel y Dª Eulalia disponiéndose a plantar un árbol en representación de S. M. el Rey. Detalle del grabado de Comba para la Ilustración Española y Americana. 1896.

El acta.
En la villa de Madrid, a 26 días del mes de Marzo de 1896, y a la hora de las dos de la tarde, congregadas las ilustres personas que firman este documento en el lugar denominado “El Cerro del Centinela”, designado para la fiesta del árbol, se procedió por 2000 niños alumnos de los colegios particulares de la capital, escuelas municipales, establecimientos de beneficencia y sociedades y centros a la plantación de los árboles que en adelante han de quedar encomendados a sus cuidados.
Y para que la mencionada fiesta iniciada por la Excma. Diputación provincial, bajo la augusta protección de SS. MM. El Rey D. Alfonso XIII y la Reina regente del reino (que Dios guarde), el concurso del Excmo. Ayuntamiento de Madrid y el de respetables personalidades, se perpetúe recuerdo tan grato, el secretario de la Excma. Diputación provincial levanta la presente acta.

Final
El acto termino a las cuatro, calculándose que habrán asistido a el mas de 50.000 personas.
Tomaron parte en la fiesta 2.117 niños de 46 colegios particulares de Madrid, del Hospicio provincial, de las Escuelas superiores Municipales de los diez distritos de Madrid y de las Escuelas elementales municipales.



Y así fue como desde aquel día se conoce al “Cerro del Centinela” como “Pinar del Rey”. Un día feliz para muchos niños en un tiempo en el que ya se atisbaba la guerra con los Estados Unidos de Norteamérica.




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28 feb 2009

ORTEGA

Retrato de Francisco Ortega

Hoy queremos recordar a un hijo de Hortaleza que fue héroe de la Guerra Civil Española y de la Segunda Guerra Mundial y que como tantos otros compatriotas encontró su último reposo en Francia, donde se le rinde merecido homenaje. Para ello reproducimos a continuación un texto publicado en el periódico “Unión de Hortaleza” en Octubre de 1979.

A NUESTRO COMPAÑERO ORTEGA

Aviador durante la guerra civil, exiliado en Francia y asesinado por los nazis, tiene un monumento como héroe de guerra en un pueblecito francés.

Naces en Hortaleza un 20 de marzo de mil novecientos diecinueve. Como otros chiquillos te imagino corriendo por nuestros secos campos o en ese prado vuestro salpicado de azucenas, donde pastaban vuestras vacas o yendo a beber agua al viejo lavadero, o paseando al lado del convento, pensando junto a sus viejas rejas el futuro que no tardaría en llegar. Sólo tienes 20 años cuando un día, por todos los medios de comunicación se anuncia que la guerra civil ha comenzado y tu como tantos otros ingresas como aviador de nuestra República.


Combates en los frentes de Murcia, Valencia y Cataluña, pilotando tu pequeño Mosca (*) en defensa de nuestros sanos ideales, y viajas por distintos países para perfeccionar tu preparación como piloto. Tu familia escribe para preguntar por ti a principios del año 39 sin obtener noticias en ese tiempo. Terminada nuestra guerra; con lo que ello representa para todos, tú y otros muchos engrosasteis esas caravanas interminables de refugiados para huir de la saña fascista; allí en Francia muchos organizan la resistencia y entre ellos tú. Eres capturado por los nazis allá y este seria tu final.
Sin entrar en mas profundidades en tu biografía fuiste héroe de guerra francés y como tu hubo otros que entregaron su vida, y en estas cuatro décadas nadie quiso reconocer vuestro sacrificio. Vuestros nombres nunca salieron en los periódicos ni se reflejan en esas lapidas en las fachadas de las Iglesias o en otros lugares como calles, plazas etcétera. Pero aunque no lo creáis siempre estaréis en nuestro recuerdo. Yo pondría vuestros nombres en los lugares preferentes de los pueblos donde nacisteis con unas palabras que dijeran:
En honor a todos los que lucharon y entregaron sus vidas en defensa de un Gobierno democrático y por la libertad."


Ilustrador: Briones, J. (1937)
Descansa en paz Francisco Ortega vuestra semilla no fue sembrada en un campo estéril. Esta germinara en aras del bienestar y la libertad de los pueblos.

Pablo AragonesesComisión de Hortaleza (San Matías)

(*) Avión monoplaza construido en la URSS. Podéis ver este avión (Polikarpov I-16) en pleno vuelo en la pagina de la Fundación Infante de Orleáns










Con mi agradecimiento al amigo D. José Luis López Sánchez, director del desaparecido periódico "La Unión de Hortaleza".

17 ene 2009

SR. AMAT

Retrato de Félix Amat.
Autor: Ametller Rotllan, Blas.
1835
Aunque hoy nos parezca mentira, Hortaleza fue siempre un lugar para el retiro, el descanso, e incluso el exilio de la corte.

A lo largo de su historia son numerosas las personas de toda condición, que buscaron aquí, en un principio, el disfrute de la aldea y los buenos aires del campo, y corriendo el tiempo, el frescor de los jardines y las huertas de las quintas de recreo. La mayoría de estas personas venían por voluntad propia, pero algunas se veían obligadas por las circunstancias.

A esta última clase pertenece el personaje del que queremos hablar hoy. Se trata de don Félix Amat, Abad de San Ildefonso y arzobispo de Palmira.

Este clérigo de Sabadell fue confesor del rey Carlos IV y se convirtió en uno de los personajes más influyentes de la corte, justo en los años turbulentos de la invasión francesa, interviniendo directamente en los hechos de El Escorial (octubre-1807), y en el motín de Aranjuez (marzo-1808). Este último acontecimiento fue el principio de una serie de sucesos que acabaron con toda la familia real en Bayona, y el hermano de Napoleón en el trono de España.

Retrato de Rey de España Jose Bonaparte


En marzo de 1810 el Abad es llamado a Madrid por el rey José Napoleón I, al que ya conocía de una visita a La Granja de San Ildefonso. En la capital desempeña un cargo al servicio del gobierno, que le recompensa nombrándole obispo de Osma y concediéndole la Real Orden de España.

Pero el país seguía inmerso en una interminable guerra de desgaste, y el 12 de agosto de 1812 entran en Madrid tropas inglesas y españolas al mando de Wellington y salen las francesas. El nuevo gobierno Nacional ordena al señor Amat que abandone Madrid, y de acuerdo con el obispo auxiliar, se retira a la villa de Hortaleza, alojándose en la casa del cura, en donde espera con preocupación su proceso por afrancesado.

El tiempo que paso en Hortaleza lo dedico a traducir el libro “Le Bonheur de la Mort Chretiénne”, de Pasquier Quesnel, también redacta y envía algunas cartas. Hay una especialmente importante, dirigida a la Regencia del Reino, en la que explica su conducta política durante la dominación francesa, en ella se defiende ante posibles acusaciones por colaboracionista con el enemigo. Esta carta nunca llego a su destino pues el día 2 noviembre supo el Sr. Amat en Hortaleza que había entrado, otra vez, el ejército galo en Madrid, lo que es aprovechado por el abad para regresar a la capital.

En sus escritos podemos encontrar datos que nos sirven para comprender el estado de postración en que se encontraba Hortaleza en aquella época, asolada por la terrible hambruna de 1812 que se extendía por toda la provincia,

“… á mas del reparo de aumento de gasto que antes insinué, se me ofrecen algunos otros, como el triste espectáculo de la miseria de este pueblo,…”

a merced de bandas de ladrones y de grupos incontrolados,

“…el peligro de insultos de rateros y de soldados dispersos no solo en estos caminos, sino también en las casas, como han experimentado esta misma del Cura y otras del pueblo.”

y expuesta a las incursiones de las tropas francesas

“…, y por estar Hortaleza y pueblos inmediatos particularmente expuestos á los atropellamientos de las tropas enemigas, en especial de pequeños destacamentos, creí preciso imitar al cura párroco en cuya casa me hallaba, y á otros sugetos prudentes de los pueblos vecinos, que en semejantes ocasiones buscaban asilo dentro de Madrid.”


También nos presentan al cura párroco de entonces, el Sr. Aznar, al que imaginamos dando encendidos sermones contra el invasor.

“…dicho cura párroco Sr. Aznar, era tenido por un acalorado enemigo del Gobierno intruso…”


Tachado de afrancesado por unos, y por otros de desafecto a Napoleón, este hombre vivió en primera persona algunos de los acontecimientos más relevantes de la España del XIX.

Si queréis saber mas sobre Don Félix Amat podéis encontrar, en la
“Biblioteca Virtual Joan Lluís Vives”, el panegírico que escribió su sobrino Félix Torres Amat. Las referencias a Hortaleza están en la llamada “Cuarta Época”















29 nov 2008

DON AGUSTÍN

El Dr. Aguntín Calvo Perez (con bastón) el dia de su homenaje. (26-5-1960).
Hace unos días una lectora nos pidió información sobre el doctor Agustín Calvo Pérez. En el programa de fiestas del casco histórico de Hortaleza de 2007 hemos encontrado un texto del Doctor José Maria Obispo Martín que reproducimos a continuación:


"Don Agustín Calvo Pérez, nace en Camarma de Esteruelas en 1894, estudia la carrera de medicina en la universidad de Madrid, licenciándose en el año 1919, pudo disfrutar, entre otros, de las enseñanzas sus profesores los Drs. Achucarro, Simarro, Cortezo y Prieto. Compañeros de carrera destacan los Drs. Carlos Jiménez Díaz, Enríquez de Salamanca y Danvila.

Recién terminada la carrera (1919) ejerce por primera vez como médico en Segurilla, provincia de Toledo, donde desarrolla una gran labor ya que se desarrollo una gran epidemia en la que combatió incansablemente.
En septiembre de 1920 fue nombrado médico Titular del pueblo de Hortaleza (Madrid). La cobertura asistencial la tenia que desarrollar no solo a los vecinos de Hortaleza, sino que se le asignaron los habitantes del pueblo de Canillas y los de los barrios San Fernando, San Pascual y Pandeon, pertenecientes al distrito de Chamartín de la Rosa de Madrid. La zona geográfica que correspondía a Don Agustín abarcaba una superficie de 4 Km. de radio. Los avisos a domicilio y los traslados de consultorio a consultorio los realizaba durante los años 1920 y parte de los treinta a caballo, y posteriormente en un coche marca Ford, conocido por toda la zona como el “Forito de Don Agustín” durante mucho tiempo el único coche del entorno.

A parte de todos los vecinos anteriormente descritos, tenia responsabilidad sobre la salud de los seminaristas y padres paules, que vivían en el seminario de Nuestra Señora de la Asunción, y que durante los años 42-58 llegaron a ser más de 600 personas. Igualmente era el médico del colegio femenino Isabel Clara Eugenia de Auxilio Social donde residían de forma permanente más de 400 personas entre niñas, monjas y tutoras civiles.

Don Agustín estuvo trabajando y desarrollando su actividad asistencial hasta Octubre de 1959, es decir durante años. Han nacido con su ayuda y presencia más de 1.100 niños, ha realizado todas las campañas de vacunación que eran prescritas desde los organismos competentes, indicó muchos tratamientos farmacológicos, pero en su consulta realizaba todos los tratamientos que fueran necesarios desde la colocación de una escayola, sutura y curas de heridas, lavativas, extracción de muelas, reducción de hernias, etc..También actuaba de forense, realizando todas las autopsias que surgieron durante su época, destacando la necropsia realizada a una familia de 5 miembros que murieron en el año 1928 por intoxicación de setas.

Y por supuesto era el jefe y único responsable de la enfermería que se montaba durante los encierros y corridas de toros que se celebraban en Hortaleza durante las fiestas de la virgen de la Soledad.

Por todo lo realizado, los vecinos, un mes antes de su jubilación, crean una comisión para pedir a las autoridades competentes la medalla al merito civil, por todo la labor desarrollada por Don Agustín como médico.

El consejo de Ministros del 4 de Abril de 1960, le concede la Gran Cruz del Merito Civil de Sanidad, entregándose en la plaza que hoy lleva su nombre, el día 26 de Mayo de 1960. Está le fue impuesta en nombre del ministro del interior por el excelentísimo alcalde de Madrid, Conde de Mayalde, en presencia del Director General de Sanidad Dr. Orcoyen, señor rector del seminario de Madrid don Francisco Navarrete, el presidente del colegio de médicos de Madrid Dr. Garrido Lestache. Al acto asistió numerosisimo público que puso de manifiesto todo el afecto y cariño hacia la persona de Don Agustín.

Discursos en el acto de imposición de la Gran Cruz.
Quiero destacar de aquel acto el discurso de Don Agustín, que fue leído por su hijo el Dr. Agustín Calvo Grediaga:

“Queridos amigos: Muchas gracias a todos los que de una u otra forma habéis contribuido a rendirme este inmerecido homenaje que de haberlo sabido antes me hubiese opuesto por creer que en mi vida profesional no hay meritos suficientes para que hayáis pedido y obtenido el tan valioso galardón que me ofrecéis en este acto que tanto os enaltece y honra a vosotros en ofrecerlo como a mí en recibirlo.
Lo frecuente, es que el médico haga entrega total de su vida y se consagre a cuidado de la salud de un pueblo, lo que no lo es, es que ese pueblo sepa apreciar y valorar, lo que significa como los estáis haciendo vosotros. Yo felicito por ello al pueblo de Hortaleza, Canillas así como a todos los barrios en que se desarrollaron mis actividades profesionales.
Prematuramente, mi salud me obligo a dejaros cinco antes de la edad reglamentaria. 40 años he vivido en Hortaleza en vuestra compañía, sabéis, que he compartido en ese tiempo vuestros días de alegría y los de dolor y tanto o más que con vosotros con vuestros padres que en su mayoría, ya rindieron el último tributo en este mundo, a quienes dedico es estos momentos un cariñoso recuerdo.
“QUE BUENOS AMIGOS FUERON”
En ese tiempo he recibido muchísimas atenciones vuestras y si hubo alguna vez cosa desagradable está olvidada y perdonada, yo también os lo pido si involuntariamente cometí alguna falta profesional o de buena vecindad.
Permitidme, que ofrezca este acto a la memoria de mis padres y esposa que durante 32 años me ayudo y compartió todas las alegrías y pesares de mi vida, tanto profesional como privada.
Por último doy las gracias al Exmo. Sr. Alcalde de Madrid, que nos ha honrado presidiendo este acto así como al Exmo. Sr. Director General de Sanidad, al Sr. Teniente de Alcalde del Distrito de Chamartin, al Sr. Alcalde de mi pueblo natal, a compañeros amigos y familiares."


Y la ofrenda de las madres del pueblo de Hortaleza, escrita por Maria Aragonés:
EN NOMBRE DEL PUEBLO DE HORTALEZA

Don Agustín Calvo Pérez
Excelentisimo Doctor
Este pueblo de Hortaleza
Le ofrece este galardón.

Le ofrece este galardón
Y le da las gracias mil veces
Porque todo esto es poco
Para lo que Vd. se merece
Vd. se merece una estatua
De oro, bondad y nobleza
Que la tiene Vd. muy alta
En el barrio de Hortaleza

Se la tenemos que hacer
Entre él mas alto y más bajo
Para darle a Vd. las gracias
De su asistencia al trabajo

Pues Vd. trabajaba solo
Sin practicante ni enfermera
Y visitaba a los enfermos
A cualquier hora que fuera

Pues sí Vd. Don Agustín
Veía grave a un paciente
En visitar noche y día
No tenía inconveniente

Gracias pues Don Agustín
Ilustrísimo Doctor
Pues el barrio de Hortaleza
Lleva a Vd. En el corazón.



Finalizado el acto el Dr Calvo Perez abandona la plaza .

Para terminar, Don Agustín, como le conocíamos en el pueblo, vivió y murió en el siglo xx, siglo caracterizado por el desarrollo científico y técnico de la medicina. Por eso, era un buen médico que conocía los avances de la ciencia y ejercía procedimientos técnicos con destreza y seguridad. Pero además, mantuvo un espíritu humanista de la tradición médica desde la época hipocrática, supo poner sus conocimientos al servicio de las personas del pueblo a las que atendía con dedicación y entrega. Supo encontrar en el quehacer diario una forma de vida constructiva y ejemplar a la comunidad donde trabajaba. Fue referente para muchos, entre ellos sus hijos Agustín y Enrique y para mí mismo. El camino emprendido por Don Agustín es un bello camino, por el que es un orgullo transitar y cuyo fin se intuye feliz."




30 oct 2008

FRANKENSTEIN

Petrus se escapa

Son estos días de crisis, “hallowines” y fiestas de muertos, tiempos muy propicios para sustos, y no hay nada mejor para erizar el vello, que un buen relato de terror, eso si no tenemos a mano el suplemento de economía del periódico de turno.
Por eso hoy venimos a recordar aquí a uno de los autores mas aficionados a los cuentos de terror. Se trata de Alfonso Sastre, dramaturgo, ensayista, guionista, poeta y Premio Nacional de Literatura.
Entre sus obras más lúgubres destaca Ejercicios de terror, escrita en 1970 y estrenada en italiano, en Roma, en 1978. Uno de los actos de esta obra nos toca muy de cerca pues se titula:
El doctor Frankenstein en Hortaleza.

En esta pieza, que luego fue adaptada como guión cinematográfico por el propio autor, podemos ver como el doctor suizo, después de dar tumbos por el mundo, acaba aterrizando en el pueblo de Hortaleza. Allí, en un viejo caserón, instala su laboratorio y se pone manos a la obra para materializar su nueva y mejorada criatura, usando “retales” de los cementerios de la zona. Vano intento por modelar al hombre perfecto según los criterios de su inventor, pues el nuevo ser, como monstruo que es, no puede estarse quietecito y se dedica a hacer tropelías por el término y pueblos circundantes, aterrorizando a todo el antiguo Partido Judicial de Colmenar Viejo.

Y la obra comienza así:

(Oscuro. Truenos y relámpagos. El frenazo de un coche. Chasquido de una portezuela. A la luz de un relámpago vemos a una mujer que se protege con un impermeable, y la silueta de un caserón viejo, que parece abandonado. La mujer golpea en una puerta. Arrecia la lluvia y la mujer se protege como puede, subiéndose el cuello del impermeable. Por fin se entreabre la puerta y la mujer pregunta:)…………

¿Os apetece seguir leyendo?
Utilizando Internet podéis entrar en la librería de teatro Ñaque, adquirir el libro, y una noche de tormenta sumergiros en esta obra que es mucho más que un cuento de terror.

Y no os olvidéis antes de comprobar si tenéis bien cerradas la puertas y ventanas de vuestra casa……..je., je., je.

29 sept 2008

LA CHATA

Isabel de Borbón y Borbón (1851-1931),Princesa de Asturias. (12-X-1894, San Ildefonso -Madrid).
Fotógrafo: Fernando Debás. ARCHIVO DE LA NOBLEZA.


     Corría el año de 1850 cuando, no sabemos como pero seguro que con gran estruendo, se vino abajo la vieja iglesia de Hortaleza, dejando a los vecinos con la boca abierta y sin un lugar adecuado para celebrar los ritos católicos.
     Para la construcción de un nuevo templo tuvieron que pasar veintitantos años de dimes y diretes. Tres arquitectos intervinieron en el proyecto, pero al final se llevo el gato al agua el joven Enrique María Repullés y Vargas que con el tiempo se convertiría en un afamado arquitecto.




     Don Enrique solucionó con imaginación y maestría el problema que se le presentaba y proyectó una iglesia amplia y de poco presupuesto, reproduciendo por primera vez, en una construcción religiosa, el estilo que luego se llamó neo-mudéjar.
     Como podéis suponer la tardanza en la construcción del nuevo templo se debió sobre todo a la falta de fondos, pero al final la Junta que se constituyó para la reedificación de la iglesia consiguió inaugurar su flamante y “modernísimo” edificio.
     Contó para ello con una gran ayuda que despejó el camino de obstáculos burocráticos, y puso a todo el mundo “a favor de obra”. Nos referimos a la mismísima Princesa de Asturias, apodada por el pueblo “La Chata”.
     Aquí os transcribimos un anuncio que apareció en “La Ilustración Española y Americana” para recaudar fondos
.

SUSCRIPCIÓN PUBLICA

PARA LA EDIFICACIÓN DE LA IGLESIA DE HORTALEZA

La Junta local constituida para la reedificación de la iglesia parroquial de la villa de Hortaleza, la cual ha carecido de templo católico por espacio de veintidós años, se dirige por nuestra mediación a las personas verdaderamente cristianas, en especial a las señoras, para que contribuyan con su óbolo, por modesto que sea, a aumentar la cantidad destinada a sufragar los gastos de las obras necesarias, a fin de que se celebren en dicha iglesia lo mas pronto posible los oficios divinos.


S.A.R. la Serma. Sra. Princesa de Asturias, que concedió hace pocos días una audiencia al arquitecto señor Repulles y Vargas, autor del proyecto de reedificación y director de las obras, se ha dignado declararse Protectora de las mismas.

Los donativos se reciben en el establecimiento de la joyería del Sr. D. Celestino Ansorena, joyero de SS. MM y AA., Madrid (Carrera de San Jerónimo, 2).


Curioso ¿verdad?. ¡Ah! Se me olvidaba que D. Celestino Ansorena recogía los donativos, porque él mismo tenía casa en Hortaleza, frente a la Iglesia de San Matías, (según me contó no hace mucho tiempo un buen amigo).